
Como un niño, que aprende a clamar antes de amar, y a llorar antes que a orar, así soy yo.
sábado, 31 de enero de 2009
La eternidad

viernes, 30 de enero de 2009
RUMANIA ORTODOXA

Hoy celebran los ortodoxos la fiesta de tres doctores de la Iglesia, que lo son de los católicos tambien, San Basilio el grande, Gregorio de Nacianceno, y San Juan Crisóstomo, patrones de la enseñanza. Preciosa coincidencia con Santo Tomás de Aquino en la católica, con tan sólo 2 días de diferencia.
Esta fiesta significa para ellos la unidad de los cristianos. Tras años de disputas entre varias comunidades cristianas por el tema de quién era el más grande teólogo de entre ellos , se decidió, tras interpretar el sueño que tuvo el obispo Juan el Evhaitelor, en tiempos del emperador bizantino Alexios I (1081-1118), que el 30 de enero fuera el dia de alabanza de los tres, tras reconocer el valor teológico de la troika. Y por decisión tomada en Atenas el año 1936 por el primer congreso de profesores de teología ortodoxa, devinieron patrones de los institutos de enseñanza teológica de todo el mundo ortodoxo.
Al primero, le llaman la Mano que trabaja; al segundo, la Mente que piensa; y al tercero la Boca que habla. Todos ellos de principios y mediados del siglo IV, cuando los cristianos dejaron de ser perseguidos, y pudieron publicar y enseñar abiertamente. El primero, fue monje y constituyó las primeras reglas de la vida religiosa; el segundo, era un gran poeta, casado, ordenado obispo. El tercero, sacerdote, estudió en profundidad la forma de hacer apostolado y el ministerio sacerdotal.
Los ortodoxos son mucho más creyentes que los cristianos occidentales, y si bien están llenos de iglesias (bisericas en rumano) no acuden mucho a ella, ni en ellas se ofrecen vía sermón el estudio de las escrituras. La estructura de las iglesias ortodoxas son en cierto modo "dominadas" y financiadas por el Estado, y actúan en todas las instituciones de enseñanza. Es muy excepcional que haya un sólo rumano ortodoxo que mantenga fríamente que es ateo. Hay un sólo loco ortodoxo que está luchando por quitar los crucifijos de las escuelas y nadie le hace caso. Los católicos estamos más en Moldavia, al norte de Bucarest, sobre todo en Iasi, donde florece la cultura, y en las zonas húngaras, muy respectadas, incluso por la Constitución. Es normal ver en la calle a las personas santiguándose al pasar por una iglesia, incluso si van en bicicleta. O saludarse en pascua con las palabras, Jesús ha resucitado. -Isus a inviat!, -De adevarat a inviat!, responden todos, ¡verdaderamente ha resucitado!. En la plaza, en la calle, en el bar, en la oficina, en todo sitio y lugar. Nosotros los católicos en occidente lo decimos en la liturgia, en la iglesia.
Yo atribuyo esto a que no han padecido del mismo modo la revolución francesa, la ilustración, y los procesos de laicidad estatal, que más bien fueron el robo masivo de propiedades eclesiásticas en occidente. Y si bien han padecido el comunismo, es como si éste sólo hubiera dejado en el alma ortodoxa de estas gentes una huella, como la que el pie deja en la orilla de mar, que la borra el descansado paso de la ola por ella.
Rumanía fue visitada por Juan pablo II, muy amigo del fallecido patriarca rumano Teoctist, en mayo de 1999. Entonces dejó claras las preferencia de la Virgen María por estas tierras: Rumanía -dijo- es, por tradición de la Iglesia, el jardín de María.
jueves, 29 de enero de 2009
la inmortalidad

La hidromedusa Turritopsis nutricola tiene la capacidad de revertir su estado adulto y convertirse en pólipo. Se adapta a todo tipo de temperaturas y de agua, incluso dulce.
Una hidromedusa, que tiene la fantástica capacidad de revertir su estado adulto y convertirse de nuevo en pólipo se está extendiendo rápidamente por los océanos y mares del mundo.
Se trata de la Turritopsis nutricola, un organismo que realmente riza el rizo ya que al retornar al estado pólipo supone que un ejemplar nunca muere como tal.
Este proceso de ‘inmortalidad’ comienza cuando la Turritopsis no encuentra alimento o se enfrenta a cualquier otro peligro. En ese momento invierte su ciclo vital, “como si una mariposa pudiera volver a su estado de oruga“, afirma Maria Pia Miglietta, de la Universidad del Estado de Pensilvania.
Por otro lado, análisis de su ADN también han revelado que el cambio de estado puede ser debido al lugar donde crece esta especie de hidromedusa, ya que en Panamá el número de sus tentáculos es ocho, en cambio, en el Mediterráneo puede variar entre doce y 24, y en en las costas de Japón, la cifra aumenta hasta 14.
Lo que parece claro es que se adaptan perfectamente a todo tipo de temperaturas y de agua, incluso dulce. Ahora hay que definir el impacto que pueden tener en otras especies, según publica ScienceNews.
miércoles, 28 de enero de 2009
El Aquinate

Algunas anécdotas del aquinate. Me acuerdo que leí sus interrogantes -tan actuales- sobre la existencia de extraterrestres (como para decir que en la Edad Media no se tenían conocimientos, eran unos infelices y cosas por el estilo) y su posible implicación en la fé. Afirmaba, sin ningún tipo de ambiguedad, que podían existir sin que ello contradijera para nada la doctrina de Jesús, que vino a salvar a todos, también a ellos, si fueran seres inteligentes, y dotados de voluntad libre. Definiendo la virtud de la templanza, contra el exceso en comer o en beber, afirmaba, por otro lado, a continuación, excepto de los dulces que preparaban en el monasterio. Ese sentido fino del humor y su enfrentamiento a cualquier problema de actualidad es característico de los grandes pensadores, anteriores a la reforma. Una última anécdota, tenía tal sentido de la pobreza que como era tan prolífico escribía en trozos de papel con una letra pequeñísima para ahorrar.
Biografía
Nació en una familia noble napolitana. Hijo del Conde Landuf de Aquino, estudió en el monasterio de Montecasino y después en la Universidad de Nápoles. En el año 1244 tomó el hábito de la Orden de Predicadores y conoció a Alberto Magno, con quien estudiaría en Colonia.
Posteriormente se doctoró, y en 1252 ejerció como maestro de Teología en la Universidad de París, y en otras ciudades europeas como Orvieto, Roma, Viterbo, Bolonia y Nápoles. Murió en 1274 camino del segundo concilio de Lyon.